Metro despide a 139 trabajadores por mal uso de Fondo de Bienestar e interpone denuncia ante Ministerio Público

Desvinculación complica próxima negociación colectiva del tren capitalino, que está ad portas de iniciarse en marzo. Valeria Ibarra 

Por: www.economiaynegocios.cl
Una denuncia anónima desencadenó un terremoto interno en Metro, que llevó a la desvinculación de 139 trabajadores en enero y febrero de este año, muchos de ellos conductores y supervisores del tren subterráneo. También significó que la compañía interpusiera una denuncia ante el Ministerio Público, que ahora indaga los hechos.

Es que el ferrocarril metropolitano descubrió que mediante documentos falsos, algunos trabajadores lograban pagos por prestaciones de salud inexistentes; reembolsos por procedimientos médicos que no se realizaron o la devolución de gastos, como compras de lentes ópticos que nunca se efectuaron. Todo ello con cargo al Fondo de Bienestar de los Trabajadores de Metro, administrado por un consejo paritario en el que están representados tanto la administración como el personal.

Aunque aún están definiendo cuánto es el dinero defraudado, la suma ascendería a unos $364 millones, señalan conocedores del caso. Pero puede abultarse, debido a que la investigación se está extendiendo a los últimos cinco años, añaden quienes saben de los sucesos.

Consultados, tanto Metro como el sindicato afectado, reconocieron la situación.

"Lamentamos que un grupo de personas haya incurrido en prácticas que no forman parte del accionar mayoritario de los trabajadores de la empresa. Rechazamos categóricamente el mal uso de recursos de un fondo de carácter solidario, el cual va en directo beneficio de los trabajadores y sus familias, y esperamos que la justicia actúe y sancione a los que resulten implicados", dijo Metro a "El Mercurio".

"Frente a estos hechos, somos categóricos y reiteramos nuestro rechazo a la malversación del Fondo de Bienestar, pues la disposición de estos recursos ha sido una conquista histórica del movimiento sindical de Metro, garantizando una mejor cobertura a diversas prestaciones que hoy son de difícil acceso para el grueso de los trabajadores chilenos", señaló a su turno el Sindicato Unificado del ferrocarril metropolitano en un comunicado oficial que divulgaron de manera interna la semana pasada.

Además, anunciaron la presentación "de una denuncia en el Ministerio Público contra todos quienes resulten responsables de dirigir y articular esta red que ha defraudado a nuestro Fondo de Bienestar", agrega ese mismo documento.

En medio de esta situación, el 3 de febrero renunciaron al Sindicato Unificado de Metro dos dirigentes del mismo: Fernando Palavecino y Mariela Duque. Estos representantes comunicaron a la organización que "por motivos personales y en virtud de preservar la unidad de nuestra organización sindical y la defensa de los intereses de nuestros colegas, hemos presentado la renuncia a nuestros cargos al directorio de nuestra organización", según consta en un comunicado del gremio.

Mientras, consultado por este medio, Palavecino negó que su dimisión al sindicato se relacione con que haya cometido irregularidades con el Fondo de Bienestar e insistió en motivos personales. Duque desestimó referirse al tema y señaló: "Prefiero que hable con la directiva del sindicato". Según otros trabajadores del tren capitalino, ambos habrían incurrido en irregularidades con el Fondo de Bienestar.

En la firma estatal aclararon que ambos trabajadores no han sido desvinculados de la compañía, debido a que gozan de fuero sindical.

El fraude de los ojos

El Fondo de Bienestar, que según fuentes sindicales maneja unos $4.000 millones, se financia con aportes de la empresa y de sus socios, los trabajadores. Por cada peso que pone el trabajador, Metro aporta unos cuatro pesos.

El fondo beneficia a los trabajadores con contrato indefinido y sus cargas familiares autorizadas y bonifica prestaciones médicas, dentales y ópticas, así como entrega préstamos para fines médicos o compra de medicamentos. Incluso, entrega préstamos para situaciones de emergencia o cuando el trabajador necesita dinero para comprar o arreglar su casa. En el caso de los servicios médicos, en general se cubre el 50% de las prestaciones no reembolsadas por la isapre o Fonasa. Como requisito general, se pide presentar la copia original de los bonos o las boletas que acreditan la prestación y la receta.

Según explican fuentes conocedoras del caso, a mediados del 2016, el ejecutivo encargado de cumplir con la Ley 20.393 -de responsabilidad penal de las personas jurídicas- recibió una denuncia de mal uso del Fondo de Bienestar a través de la página web y se puso a investigar. Cuando esta área de compliance detectó que había varias situaciones anómalas, el asunto pasó a Contraloría Interna de Metro. Ahí se revisaron millares de documentos, e incluso se tomó contacto con los médicos y clínicas para chequear si las prestaciones de salud se realizaron o no. Se verificaron ingresos y reembolsos y se autentificaron boletas. Como subía el número de trabajadores involucrados, el tema incluso se trató en dos sesiones de directorio del tren estatal.

En la revisión del uso de este beneficio, la empresa detectó que había muchas irregularidades en los servicios oftalmológicos, principalmente en recetas de lentes ópticos que tenían un alto reembolso.

Metro descubrió inicialmente que 40 trabajadores habían hecho mal uso del Fondo y los desvinculó en enero de la compañía, comentan fuentes sindicales. Pero a inicios de febrero se produjo otra ola de despidos, afectando esta vez a 99 trabajadores, 97 de ellos miembros del Sindicato Unificado. Debido a que buena parte de ellos eran conductores o supervisores ligados a la operación, el sindicato informó que "sabemos que la empresa implementará un plan de contingencia para mantener la operación del Metro de Santiago" y, en ese marco, "nuestra organización estará alerta para velar por el cumplimiento de las condiciones laborales de nuestros socios", según consta en un comunicado interno del sindicato.

Cabe señalar que el Código del Trabajo -en el artículo 160, N° 1 letra a- estipula que el contrato puede terminar sin derecho a indemnización por falta de probidad del trabajador en el desempeño de sus funciones.

Compleja negociación colectiva

Todo esto agitó el ambiente en Metro. Históricamente, conductores, vigilantes y encargados de material rodante (mecánicos) de Metro habían negociado divididos en dos sindicatos (el 3 y el 4), con distintas condiciones de trabajo para cada grupo. Pero hace dos años se fusionaron, dando lugar al Sindicato Unificado del tren capitalino, también llamado Sindicato 7.

Pese a esta fusión, coexisten entre los conductores del metro dos convenios colectivos distintos, y eso es lo que se quiere homologar en la próxima negociación. Uno de estos convenios vencía en noviembre de 2016, pero se extendió para que se negociara conjuntamente con el otro sindicato, cuyo contrato expira en agosto de 2017.

Con la administración pactaron que el proceso unificado se realice en marzo, antes de la entrada en vigencia de la reforma laboral. Se trataría de un proceso no reglado y, por lo tanto, sin derecho a huelga.

En el clima actual de despidos e irregularidades del Fondo de Bienestar, este jueves se convocó a una asamblea extraordinaria del Sindicato Unificado, donde se trataron todos estos temas. Según fuentes sindicales, llama la atención que las desvinculaciones solo afecten a este gremio y se sepan justo cuando parte la negociación colectiva.

Metro trató en dos sesiones de directorio distintas el problema del mal uso del Fondo de Bienestar de los trabajadores.

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